ESTUDIANTES NO GOLEÓ EN EL RESULTADO PERO SÍ EN EL JUEGO
El 2-0 fue mezquino ante la clarísima superioridad albirroja
Estudiantes no goleó al Bolívar como se esperaba en cuanto al resultado, pero si lo hizo en lo que hace al juego, tanta diferencia marcó en el Centenario quilmeño desde el arranque mismo del partido.

El dos a cero se justifica a partir del buen trabajo defensivo de los bolivianos, y también porque el equipo albirrojo no estuvo fino en la definición, aunque también los reflejos del arquero Carlos Arias hizo lo suyo.

El local tuvo que esperar al segundo tiempo para plasmar su incuestionable superioridad individual y colectiva, y lo hizo de la mejor manera, con jugadas tan vistosas como efectivas.

José Sosa, el jugador más valioso anoche, puso el uno a cero luego de una estupenda y milimétrica asistencia del capitán Verón, que también dejó destellos de su jerarquía.

Y después, pasada la media hora, el goleador de América, Mauro Boselli, empujó al red frente al golero visitante un buen centro que mandó Marcelo Carrusca desde la izquierda.

Con este triunfo el equipo de Alejandro Sabella, con siete puntos, se trepó al segundo lugar en el Grupo 3 de la Copa Libertadores, que con nueve lidera el peruano Alianza Lima.

El Bolívar, que se plantó con un cauteloso 4-4-2, buscó desde el arranque hacerle complicadas las cosas a Estudiantes. Y lo hizo metido totalmente en su propio campo, aguantando las embestidas de un conjunto albirrojo que, a despecho que no podía acertar en la red, nunca perdió la calma ni cedió un ápice en sus insistencia.

Prácticamente todos los jugadores albirrojos dispusieron de chances claras para mover el marcador, pero una a una la fueron dilapidando. Por falta de puntería, por no estar certero o porque se cruzó providencialmente algún defensor o las frustró el golero y capitán boliviano.

Mientras que el primer remate de la visita llegó a los 40', a través de un tiro bombeado de Alex Da Silva que Orión mandó al córner por sobre el travesaño.

Boselli (varias), Desábato, Verón, la Gata Fernández, Pérez, Angeleri y Sosa dispusieron de situaciones claras en todo lo largo del primer tiempo, pero la pelota finalmente no entró.

Todo pasaba por ajustar la última descarga y afinar la puntería en el remate final. Y Estudiantes siguió buscando el desnivel con los mismos argumentos de siempre, esos que le son tan propios, pero ahora con Carrusca en cancha en lugar del lesionado Enzo Pérez.

Bolívar solo oponía resistencia y cada vez más recluido en su propia área. Ya no peleaba en el medio como en el arranque, y el gol era cuestión de un acierto, ese que se demoró 50 minutos anoche en gestarse.

Pero Verón, que inició la jugada recuperando una pelota en el medio, luego asistido por Fernández, le puso una pelota al pie a Sosa entrando por el medio que, ante la salida de Arias hizo el pase al gol tocando con suavidad al palo izquierdo.

El desahogo llegó en el momento justo y era cuestión de seguir en la misma tesitura, ahora buscando ampliar la diferencia que, insistimos, en el juego era abismal.

Dueño y señor de todo, Estudiantes pudo haber marcado a los 9' a través de Sosa, asistido por Boselli, pero tapó bien Arias. Con un cabezazo de Boselli, a los 20', que también atajó el arquero. Con un tiro a quemarropa de Carrusca, tras centro de Sosa desde la derecha, que Arias mandó al córner contra su palo derecho, hasta que el segundo gol terminó por madurar.

Carrusca mandó un centro pasado desde la izquierda, los defensores dudaron, no así Boselli que entró solo para tocar ante el arquero Arias y sellar una victoria que en el juego fue amplísima pero que en el marcador terminó siendo exigua, por esas cosas que tiene el fútbol.