El alternativo albirrojo estuvo cerca de la hazaña
Le hizo la vida difícil al Rojo, que lo quebró al final

El equipo alternativo de Estudiantes (los titulares fueron reservados para el partido de Copa del jueves próximo en Perú) estuvo ayer a la altura de las circunstancias. Como conjunto se mostró más coherente que Independiente, pero las individualidades de aquél terminaron jugando un rol decisivo en el resultado final.

Perdían los pibes por 2 a 0 a poco de arrancar el segundo tiempo, y con mucha valentía y coraje alcanzaron el empate con un zurdazo de Maxi Núñez y una resolución impecable de Jerónimo Morales Neumann y, hasta allí, le alcanzó el gas.

Es que no pudo sostener esa arremetida y el Rojo, con un golazo de Piatti (fue el tanto 5.000 de Independiente en el profesionalismo) puso el 3 a 2 que ya resultaría irremontable para la visita. Independiente se trepó así a la punta, que comparte con Vélez y Godoy Cruz.

Andrés Silvera había abierto el marcador a los 43' del primer tiempo, y aumentado Darío Gandín, a los 12' del complemento.

Muy equilibrado y criterioso, con esfuerzo generoso, y aplicado en el juego, Estudiantes arrancó dominando el partido y llegando con peligrosidad hacia el arco adversario. Leandro González fue el primero en probar a Gabbarini, después un remate de Stefanatto pasó muy cerca, y luego un cabezazo cruzado de González cruzó todo el arco y se fue sin que nadie llegara a conectar.

Todo eso en siete minutos, en donde Independiente no hacía pie por ningún lado y solamente lo sostenía el trajín de Acevedo en el medio. El equipo de Gallego no encontraba la manera ni la forma, y chocaba de continuo con el frontón que Estudiantes le había levantado atrás y en el medio.

Apelando a un esquema táctico diferente, Sabella colocó un solo punta ya que su intención fue la de tapar la subida de los laterales del local, y a través de un equipo corto fue fue aplicado y solidario, que destiló concentración, se le plantó de igual a igual a Independiente, y le hizo mucha fuerza.

También Carrusca, que luego se fue lesionado, pudo anotar a los 23', pero no le pudo entrar bien a la pelota y pasada la media hora de juego, se produjo la primera aproximación del local: zurdazo de Silvera que atajó bien Albil.

Después todo se equilibró, se rearmó el Rojo, presionó en el medio y, luego de que Maxi Núñez perdiera una pelota, que capturó Mancuello, vino la réplica, la cesión justa a Silvera para que con derechazo cruzado al palo izquierdo abriera el marcador en Avellaneda.

Aquel predominio local prosiguió en el complemento, porque a los 5' Vella estrelló un cabezazo en el palo derecho, que después conjuró Albil, que enseguida tapó bien ante Gandín.

La respuesta visitante fue un remate largo de Núñez que Gabbarini desvió volando contra su palo derecho.

A los 12' Gandín, tras recibir de Silvera con toque de primera, cruzó un zurdazo al palo izquierdo, imposible para Albil. Que el dos a cero no es un resultado tranquilizador, volvió a quedar demostrado.

Porque al minuto Núñez clavó un zurdazo arriba, contra el palo derecho, y puso otra vez en partido a Estudiantes. Y sin ceder en la búsqueda, a los 26' Leandro González asistió a Morales Neumann (relevo de Hoyos) que se filtró por el medio y con tiro al palo izquierdo estampó el 2 a 2.

Pero superada la media hora Estudiantes se frenó, y las individualidades del Rojo hicieron el resto. Dos cabezazos pusieron a Piatti en situación de gol, y el ex mens sana, que paró primero el balón con derecha, que luego giró y resolvió con zurda al palo izquierdo, terminó por resolver un partido muy complicado para Independiente, que no le ganaba a Estudiantes desde el Apertura 2003.