Trató de ser el eje del juego y recibió aplausos

ROSARIO.- Con la precisión en sus toques como bandera, compartiendo con Messi las pelotas paradas, arrancando con libertad por el centro del campo en el primer tiempo, recostado como ocho en el arranque del complemento pero también volviendo al medio... Así se puede sintetizar la actuación de Juan Sebastián Verón en la noche de ayer con la camiseta de la Selección Argentina, donde hasta intentó con su pegada sorprender con remates desde afuera del área cuando tuvo la oportunidad.

A TODA PARED

La Brujita tuvo un arranque a toda pared, devolviendo de primera cuatro pelotas para hacer jugar profundo a la Selección en una jugada que casi termina en gol. Con la número 18 en la espalda, el volante de Estudiantes jugó suelto en la mitad de la cancha, bajando a pedir la pelota para luego abrir juego y buscar él mismo posición más adelantada en la cancha.

Brasil no se preocupó demasiado por "asfixiar" a la Brujita. Tanto que el jugador de Estudiantes casi siempre recibía la pelota y podía recorrer unos metros sin marca. Muy lejos del área, es cierto, pero con libertad al fin para tener panorama y meter pases a sus compañeros.

Antes del cuarto de hora trianguló con Maxi Rodríguez y Tevez, tirándose incluso al piso para conectar un balón, lo que valió aplausos para toda la jugada aunque finalmente no llevó mayor peligro a Julio César. Pero ya entonces se lo veía muy activo e inquieto a Verón, convirtiéndose en eje del equipo.

A los 26 minutos, desde la derecha, metió un tiro libre envenenado que Maxi Rodríguez intentó conectar y no pudo, amague que hizo pasar la bocha y la misma pasó cerca del arco de Julio César.

CAMBIO DE LUGAR

Con la salida de Maxi Rodríguez y el ingreso del Kun Agüero para la Brujita llegó el momento de ponerse en otro sector de la cancha. Así fue que apareció recostado sobre la derecha, en el puesto de número 8, tirando pases precisos por ese sector para el compañero que apareciera picando al vacío. Pero, claro, también aparecieron mayores obligación para el volante de Estudiantes a la hora de marcar, ya que tenía que dar una mano cuando los brasileños pasaban al ataque por allí.

Pasado el cuarto de hora la Brujita cometió una infracción que le valió la tarjeta amarilla. En definitiva, Juan Sebastián Verón cumplió una buena actuación, terminó acalambrado de tanto correr y hasta recibió aplausos de la gente.