Andújar llegó a su sexto partido sin recibir goles en la Copa, justo cuando tiene serias chances de ser titular en la Mayor. De lo mejor...

Los jugadores de Defensor lo miraban como los pibes que tiran la pelota más allá del baldío y saben, ya desesperanzados, que la vieja nunca se las devolverá. De este lado del paredón, todo. Del otro, donde la vieja reina, nada. Que no se ofenda el enorme Mariano Andújar, que para viejo le falta mucho y para vieja se le complica, pero la analogía se impone, obligatoria. En la jugada más clara de Defensor, Mora recibió sobre la derecha del área grande y apenas cacheteó el balón ya lo tenía a Andújar, en el primer palo, veloz, atajándole el sueño. La retirada del delantero fue con la cabeza gacha, desconsolado, como tantas otras retiradas violetas. Para los coleccionistas, Andújar llegó anoche a su sexto partido sin goles en contra en la Libertadores. Para los que creyentes del juego, lo que ataja este hombre, mi amigo, por Dios.

Andújar es un arquero de equipo grande. Contando sus atajadas acaso sólo se encuentren dos o tres, no demasiado, pero lo que se impone, siempre, es la seguridad. La sensación de seguridad, en este caso, al revés del diagnóstico de la Presidenta. El arquero de Estudiantes se equivocó apenas en un centro de Marchant (se la peinó Navarro), y ya no más: en el segundo tiempo sólo le faltó descolgar la ropa del tendedero, en el patio.

Andújar es, también, arquero de Selección. Obviado por Maradona en la Selección local al haber decidido no llamar a jugadores de Boca y Estudiantes, que entonces disputaban la Copa, el ex Huracán tiene serias chances de ser el titular de Diego ante Colombia, el 6 de junio, por Eliminatorias. Su nivel (de tan alto da vértigo), y que Carrizo no juegue en la Lazio, inclinarían la balanza. 

Los 4-0 a Deportivo Quito y Cruzeiro, el 3-0 a Libertad, los 0-0 ante Universitario de Sucre y Libertad, más el 1-0 de ayer, lo visten a Andújar con un traje antiflama, antigritos, antigol, que le queda bárbaro. La pilcha, a veces, no es lo de menos.

Olé