El Pincha no tuvo claridad y sintió el esfuerzo del jueves. Del otro lado, la Academia buscó el puntito que le permitiera abandonar la zona de Promoción. Por eso empataron 0 a 0 en un partido muy aburrido, que ninguno de los dos festejó. Desábato y Verón terminaron lesionados
Antes de saltar al campo, Caruso Lombardi supo que San Martín de Tucumán había perdido en el Monumental y que con el empate Racing dejaba la zona de Promoción. Será por eso que su planteo se limitó a agrupar mucha gente en el fondo, despejar lo más lejos posible y esperar...
Del otro lado, Alejandro Sabella no pudo encontrarle la vuelta al cerrojo que le propuso el rival, más allá de Juan Sebastián Verón, que estuvo lúcido y con su pegada complicó. Pero con el correr de los minutos el esfuerzo del jueves se sintió y el empate pareció ser un camino sin retorno.
Así, Estudiantes y Racing construyeron un 0 a 0 aburrido y chato, que los de Avellaneda festejaron a medias y que el Pincha lamentó, más que nada por las lesiones que sufrieron Verón y Leandro Desábato, uno pensando en las Eliminatorias y el otro en el clásico del 5 de abril.
En el primer tiempo, las situaciones de goles escasearon más que las lluvias en el verano 2009 que acaba de terminar. Fueron pocas, sólamente tres y todas ellas para el Pincha, que avisó dos veces con la Gata Fernández desde afuera del área y una, la más clara, con un cabezazo de Mauro Boselli que, sin marca alguna, apenas pudo empujar la pelota para que Migliore la atajara sin esforzarse. Fue eso, y nada más, lo poco que pasó en una primera etapa flojísima.
Por suerte para los espectadores, el complemento fue más vibrante. Sin ser brilllante ni mucho menos, tanto Estudiantes como Racing tuvieron más movilidad y con algunos chispazos estuvieron cerca de una apertura que se hizo desear.
Racing amagó con atacar con dos puntas peligrosos (Caballero y Lugüercio), pero siempre prioriozó estar bien parado atrás. Por su parte, el Pincha intentó subir a los toques cortos o con pases largos de Verón. Pero le faltó la puntada final y así las chances fueron menos que en el primer tiempo.
Ya en el final pareció que los dos se abrazaron a un empate que, sin ser ideal, sirvió para que ambos dejen el último lugar de la tabla. A tal punto que Claudio Yacob frenó un contragolpe esperando que la Bruja Verón se levantara del piso por un supuesto foul. Una postal de la noche.
Dos lesiones que preocupan
El empate ya era un mal negocio para Estudiantes. Porque ganarle a Racing hubiese significado un buen punto de partida en su misión de encaminarse en el Clausura y sumar para entrar a la
Sudamericana.
Pero, en los últimos cinco minutos, la noche fue más negra. A los 41, la Bruja Verón se golpeó con el botín de Lucero y sufrió un intenso dolor en el empeine de la pierna derecha, la misma zona en donde arrastra una vieja fractura en uno de sus dedos.
Como si fuera poco, en la jugada siguiente Leandro Desábato recibió un planchazo en su pierna izquierda, generándole un fuerte traumatismo en la rodilla, golpe que lo obligó a tener que abandonar la cancha.
Sin duda, dos temas que ya preocupan en el cuerpo técnico, atendiendo a que dentro de 15 días se jugará el clásico.



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