PORTO ALEGRE, Brasil (Enviado especial).- Estudiantes, como se preveía, supo estar a la altura de las circunstancias, pero no pudo consagrarse campeón de la edición 2008 de la Copa Sudamericana de fútbol, al empatar 1-1, en tiempo suplementario, con Internacional de Porto Alegre, Brasil, que se había impuesto por 1-0 en el primer partido de la final del certamen continental.
En los 90 minutos reglamentarios jugados anoche en el estadio Beira Río de Porto Alegre, el conjunto "pincha" había ganado por la mínima diferencia con tanto conseguido por Agustín Alayes. En el segundo tiempo del alargue, Nilmar, tras una serie de rebotes en el área, estableció la igualdad que le dio el título al representativo "gaúcho".
Estudiantes desarrolló un juego inteligente en el primer tiempo, pero le faltó amigarse con la pelota. Y cuando se soltó un poco y pasó a pisar con más firmeza el campo rival, le generó problemas al fondo "colorado".
Claro que debió estar atento con el contragolpe rival, siempre amenazante como punzante, que en el arranque del partido fue una preocupación para la defensa albirroja.
Astrada pensó bien el partido. Colocó al pibe Iberbia, en su debut en partidos internacionales, volcado sobre la izquierda, mandó a Cellay sobre la marca del veloz Nilmar, y después con Braña, Verón y con quien se soltara del fondo buscó cercar a D'Alessandro y Alex.
Pero estuvo tan aplicado a no dejarlo a hacer al equipo "gaúcho" que dejó de lado el asumir con determinación el protagonismo. Entonces, todo lo que diagramó de antemano, en la práctica, le costó desarrollarlo cabalmente.
Angeleri fue decididamente un volante por derecha, con gravitación plena en el último tramo del primer tiempo, y cuando la Gata Fernández se recostó sobre la derecha, Estudiantes se mostró más agresivo, aunque Boselli estuvo tan aislado como poco participativo.
Igualmente, a los 32' le anularon (mal) un gol de cabeza por posición adelantada.
Tres en el fondo. Dos volantes centrales. Dos laterales bien abiertos. Un enganche y dos delanteros. Eso fue lo que propuso tácticamente Estudiantes para sorprender al Inter. Y con eso llegó a incomodar bastante al Inter que, empero, fue el que más llegó, tanto que terminó transformando en figura al arquero Andújar.
Seguro en el juego aéreo, el golero visitante le tapó estupendamente a Andrezinho, a los 42', un remate desde afuera del área que se le metía contra el palo derecho, tras rozar en un defensor.
En su mejor momento, al equipo de Astrada le faltó precisión en el manejo del balón, como así que algunas individualidades se inspiraran un poco más.
Desde lo táctico, el trabajo de Estudiantes fue interesante. Le permitió controlar a un rival peligroso, resuelto y que contó con el apoyo de una multitud en el Beira Río. Pero careció de determinación y justeza cuando soltó amarras y se volcó en campo enemigo, pero se demostró a sí mismo que podía.
Y vaya si podía. Porque el complemento devolvió al campo de juego del Beira Río a un Estudiantes tan resuelto como decidido. Soportó estoicamente la presión que le tiró el Inter en el arranque y luego, fue dueño de todo.
El mendocino Enzo Pérez, que saltó del banco para reemplazar a un lesionado Iberbia, le cambió la cara al equipo de Astrada. El volante, bien recostado sobre la izquierda, fue clave en el repunte de Estudiantes, aunque también pesaron la superación de varias individualidades.
Al minuto de ingresar, Pérez fue fauleado sobre la izquierda por Bolívar. El tiro libre (una especie de córner corto) lo ejecutó Benítez con pelota pasada al segundo palo, por donde apareció Alayes para poner un derechazo entre Lauro y el palo de su mano izquierda, para enmudecer a todo el Beira Río.
Era el momento de Estudiantes, empujado por Braña y manejado por Verón. Inter sintió el impacto y se transformó en un equipo ordinario, preocupado más en contener a su rival que a desatar su ofensiva. Y se desordenó, perdió el rumbo y estuvo cerca del nocaut.
Angeleri, en el cierre mismo, casi pone el 2 a 0, pero su remate cruzado de derecha a izquierda se fue muy cerca del segundo palo.
Final y suplementario. Ya Estudiantes había redondeado una hazaña. Ganarle al Inter en el Beira Río, donde traía un largo invicto. Pero el cansancio fue dejando sin piernas a Estudiantes. Encima, con un dedo machucado, Verón tuvo que dejar su lugar a Moreno y Fabianesi.
Y aquel Estudiantes del segundo tiempo se fue eclipsando. El Inter, en un supremo esfuerzo, se le fue encima. Y lo presionó notablemente. Resistía la visita a pie firme cuando, en el segundo tiempo del alargue, tras un córner que ejecutó D'Alessandro desde la derecha, y luego de una serie de rebotes, incluso con la pelota rebotando en el travesaño Nilmar, desde cerca, puso el 1 a 1 y le dejó el festejo a la gente de Porto Alegre.

Noticias en la web sobre el Club Estudiantes de la Plata. Al pie de cada artículo se encuentra el ENLACE al artículo original. Muchas gracias.
¡Aguante el Pincha!


Escribe un comentario