El Pincha avanza en la Copa

Estudiantes dejó en el camino al campeón con un empate en 0 y va por Botafogo en los cuartos de final de la Sudamericana

Estudiantes se salió con la suya. Se metió en los cuartos de final (allí lo espera el Botafogo, de Brasil) porque anoche, tomando riesgos, y con mucho esfuerzo y poco fútbol, empató 0 a 0 con Arsenal. La victoria por 2 a 1 en el partido de ida, en el Estadio Unico, le terminó dando el pasaje al equipo de Leonardo Astrada, que eliminó así al último campeón de la Copa Sudamericana.

Los albirrojos finalizaron con un hombre menos porque a los 34' del complemento fue expulsado el uruguayo Juan Manuel Salgueiro, por agresión en prejuicio de Jossimar Mosquera.

Aunque atacó poco, en el complemento prácticamente no inquietó a Cuenca, bien pudo haber Estudiantes marcado algún gol si, por ejemplo, el árbitro Gabriel Favale hubiera advertido los penales (mano) que cometieron Brau y Mosquera, por caso.

Nada por aquí, nada por allá. El primer tiempo se consumió en el Viaducto con muy poco fútbol y poquísimas emociones.

Estudiantes, que había mostrado mejores intenciones, de a poco se fue mimetizando con su rival y, entonces, ver tres pases consecutivos anoche fue algo imposible.

La pelota, invariablemente, viajó por arriba y la mayoría de las veces terminó fuera del campo. Aún dentro de ese panorama poco halagüeño, lo poco de convincente que se vieron en los primeros 45' lo propuso Estudiantes, con las apariciones de Verón y Benítez, aunque se mostró impreciso en las entregas, o con las irrupciones de Galván en el área de enfrente.

Precisamente Galván fue quien dispuso de la mejor chance para mover el marcador cuando, a los 24', habilitado por Sánchez, ingresó al área por el medio y, ante la salida de Cuenca elevó el remate por sobre el travesaño.

Arsenal sufrió con la poca productividad de Alejandro Gómez, y como resultado directo de ello fue que Andújar tuvo escasísimas intervenciones. La primera y única fue un remate largo de Casteglione que contuvo sin dificultad.

Una tijera de Alayes, tras un córner a cuatro del final, que resolvió con seguridad Cuenca, fue la "otra" emoción que entregó el primer tiempo.

Por como jugaron local y visitante el cero a cero fue el resultado lógico. Arsenal se dedicó más a destruir que a construir. Estudiantes apostó más a construir, pero estuvo impreciso, aunque a través del empuje de Boselli, Galván y Calderón generó un poco más.

El local buscó romper por derecha, con Carrera y Casteglione, pero no pudo asistir convenientemente a Sava. Y, como la pelota viajó mucho por arriba, Arsenal y Estudiantes dejaron 45' para el olvido. Poco juego, escasas emociones y tedio, mucho tedio.

En el complemento, con el agregado de Leguizamón en lugar de Pellerano, le dio a Arsenal un mayor peso ofensivo. Y le permitió, con ello, presionarlo a Estudiantes que, tomando riesgos, se limitó a esperar y cerrarle todos los caminos hacia Andújar.

Un cabezazo de Casteglione, que tapó Andújar, y una peinada de Sava, que se fue cerca de un palo, dieron la sensanción en el arranque que Estudiantes la podía pasar mal.

Para reforzar la contención, Astrada lo puso a Moreno y Fabianesi y lo sacó a Galván, y se paró de contragolpe, pero por lo general los atacantes, en especial Boselli, fueron sorprendidos de contínuo en posición adelantada.

Para colmo, cuando buscó potenciar el ataque con el ingreso de Salgueiro, el uruguayo se cruzó con Mosquera, el colombiano lo pisó, el delantero le devolvió el golpe y Favale, a instancias del línea, expulsó al albirrojo.

Así y todo la historia de este partido hubiera sido otra para Estudiantes si Favale hubiera advertido las dos claras infracciones (mano) que cometieron casi en forma consecutiva dentro del área local Brau y Mosquera.

En lo colectivo fue más Arsenal, pero no pudo traducir esa hegemonía en goles y tuvo que entregar su cetro. Y entonces, por aquella victoria lograda en nuestra ciudad Estudiantes se metió en cuartos de final.

Diario El Día