Cuando el corazón deje de cabalgar... No sé, mañana, pasado, cuando se normalice, hay que juntar. A ver, ¿cuánto vale el monumento de Andújar? Lo merece. No lo merecía Estudiantes. El final, el sufrimiento, no lo merecía. Si con diez lo tenía casi controlado, en condiciones normales se llevaba la clasificación. Pero... equipo bravo Lanús (¿querían espectáculo entre los dos? De nada). Corazón enorme el de Estudiantes. Y garra. Y mística. Deben existir pocos equipos tan coperos, tan capaces de combatir la adversidad. Dos goles abajo (uno regalado por Lunatti, el otro por el equipo), con uno menos, con tres lesionados que obligaron a cambiar todo y el árbitro que... Igual demostró por qué es el mejor del país. Conmovedor esfuerzo de todos. Hay fallas. Pero ahora no se puede, no se puede. ¿Qué reprochar? Si este equipo deja la vida... Y te hace llorar de emoción.

Olé