Los renunciantes y sus críticas en el texto presentado

Luego de la solicitada que hizo pública la CD de Estudiantes, minimizando el impacto de las renuncias de siete directivos y haciendo un balance de sus logros como conducción del club, la pelota "pasó" al otro campo. No hubo voces que hablaran públicamente del tema, pero este diario accedió al texto de la renuncia firmada por Julio Alegre (vicepresidente), Miguel Mirenda (secretario de obras), Omar Fernández Giachella (secretario de relaciones públicas), Francisco Da Giau (vocal titular, en uso de licencia), Guillermo Cicchetti (vocal titular), Lanfranco Marucci (vocal suplente) y Diego Turkenich (secretario de administración y personal).

En la misma se explica que la decisión de renunciar "está fundada en nuestra profunda discrepancia con las políticas que se vienen aplicando últimamente y que se alejan de la visión estratégica propuesta desde el año 1999, cuando el doctor Cicchetti asumió la presidencia de la institución como cabeza de un grupo que adecuó el Club al funcionamiento de un emprendimiento eficiente y moderno".

Más adelante agregaron que "está demostrado que con las políticas aplicadas a partir de ese año se pueden lograr los mejores resultados deportivos mediante una actuación honrada y sólida en la gestión económica y financiera y siguiendo conductas que generaron prestigio hacia la institución por su forma de proceder internamente, ante terceros clubes y otros organismos que interactúan en el mundo del fútbol".

Los renunciantes agregaron que "en sucesivas reuniones de CD hemos señalado innumerables reservas acerca de situaciones que pueden tornarse peligrosas para el futuro de la institución", tras lo cual dijeron que "en la reunión previa al tratamiento del Balance se advirtió sobre el excesivo aumento en el presupuesto de gastos con su consecuente impacto en el déficit operativo".

"También se advirtió en la reunión que el debilitamiento económico-financiero, aunque paulatino, pondría en riesgo la soberanía de las decisiones del Club, facilitando de ese modo el advenimiento y accionar de grupos empresarios que, conformados por testaferros de socios ocultos y fondos de dudoso origen, han puesto pie en el fútbol argentino con los resultados conocidos y donde las pérdidas son para los clubes y las ganancias son para esos empresarios", sostuvo más adelante el texto.

Luego de remarcar que "hemos asumido el compromiso irrenunciable de construir nuestro propio estadio en 57 y 1", los renunciantes advirtieron sobre "la demora en decisiones necesarias para no perder el impulso que debe tener la concreción de la obra del Estadio, la falta de generación de nuevas líneas de acción indispensables para no detener su avance y desarrollo".

Enseguida también critican "el desaliento a la presencia y acción de la mujer dentro de la Institución; la aparición recurrente de algunas personas cuya presencia flaco favor le hace al Club en lugares reservados para el plantel profesional, cuerpo técnico y comisión directiva tanto en la sede como en el Country, ejemplos que resultan sólo una mera enunciación de lo que no debe ocurrir".

Luego de señalar que "ha transcurrido suficiente tiempo desde que fueran presentadas nuestras sucesivas advertencias", el texto dice que "no sólo no se ha producido ninguna rectificación del nuevo rumbo tomado, sino que por el contrario se siguen profundizando los desvíos respecto de las políticas estratégicas del año 1999".

También advirtieron que "se continúa debilitando el rol de la CD como órgano de legítimo ejercicio del poder derivado del voto de la mayoría de los asociados". Y concluyeron que "como dirigentes estamos obligados a hacer lo mejor aunque algunas decisiones no coincidan con los reclamos públicos (...) Por la misma razón no estamos dispuestos a convalidar un rumbo equivocado y tampoco vamos a apostar desde afuera al fracaso de la conducción sino a la recuperación de los valores perdidos".

El Día