La era de Roberto Sensini en Estudiantes arrancó con un derrota por penales. Tras empatar 0 a 0 frente Everton en esta ciudad chilena, los locales ganaron desde los doce pasos. Así se quedaron con el trofeo Viña del Mar 2008.

VIÑA DEL MAR, Chile (Enviado especial).- Estudiantes jugó anoche aquí frente al local Everton el primer partido bajo la conducción de Roberto Sensini como director técnico. El resultado marcó una igualdad sin goles al cabo de los 90 minutos reglamentarios y se convirtió en derrota de tres a dos en la definición mediante remates desde el punto del penal. Héctor Suazo, Paul Leiva y Claudio Nuñez anotaron para el equipo chileno, que falló en los disparos de Maurio Arias y Andrés Rojas, ambos contenidos por Mariano Andújar. El Pincha aseguró los remates de Ezequiel Maggiolo e Iván Moreno y Fabianesi; mientras de Leandro Benítez desvió el suyo y José María Basanta y Lenadro Desábato no pudieron superar al arquero Jonny Herrera.

LE COSTO ARMARSE

Le costó al Pincha, demasiado. Cristian Uribe y Arias movieron la pelota con dinámica, Jaime Riveros y Ezequiel Miralles se juntaron a ellos para dibujar un cuadrado en la mitad del terreno. Y la pelota fue propiedad de Everton la mayor parte del tiempo. Estudiantes amenazó apenas un par de veces, cuando Lucas Wilchez se convirtió en eje y encaró. Recién ahí el juego se volcó sobre el arco de Jonny Herrera. Pero la diferencia fue grande, tanto que el empate sin goles con el que se fue el primer tiempo resultó un muy buen negocio para el conjunto visitante.

Los chilenos manejaron campo y pelota desde el vamos, aunque les costó más de lo imaginado llegar con posibilidades concretas hasta el arco de Mariano Andújar, el arquero que de a poquito se convirtió en el enemigo número uno para Everton. Le costó tanto asustar en ataque al cuadro evertoniano que la primera llegada a fondo le correspondió al Pincha. Se jugaba el primer cuarto de hora, por primera vez entró en acción Wilchez, y al cabo de un ataque segmentado en tiros de esquina, Lugüercio encontró la pelota y resolvió con remate bajo que el arquero evitó en buena intervención.

A partir de ahí, Everton aceleró el traslado, desarrolló jugadas a dos toques y eso desacomodó a la estructura defensiva Pincha. Edgar González quedó demasiado solo para recuperar en la franja central, porque Enzo Pérez y Maxi Badell no encontraron la mejor posición. Entonces, los chilenos cruzaron la mitad del terreno como aviones. Desembarcando con peso en el área de Andújar, quien a los 26 minutos zafó cuando un cabezazo de Miralles golpeó en la parte alta del travesaño en jugada que comenzó con un centro cruzado por Riveros. En el camino manoteó el arquero Pincha, que desde aquí se terminó de convertir en el hombre más valioso del conjunto rojiblanco.

LEJOS DE LOS ARCOS

Es una historia que se repite en cada partido de esta pretemporada: los equipos se quedan sin resto físico en el segundo tiempo. Everton y Estudiantes no fueron la excepción, y tras el descanso se mostraron desgastados con respecto a la etapa anterior. Los chilenos continuaron manejando la situación, pero sin la velocidad del primer tiempo. Y el Pincha, que había presionado en todos los sectores, ya no podía ocupar los espacios de la misma forma. Esto determinó una segunda mitad menos atractiva, con menor cantidad de ataques.

Los primeros actores continuaron siendo los mismos, y los hechos los volvieron a presentar en primer plano. Uribe dibujó otra situación de ataque a fondo y Andújar se encargó de sostener el empate sin goles. Wilchez metió la pelota en el área de los chilenos y aunque el arquero Herrera no se mostró seguro, igual logró sacar de escena a Lugüercio. Pérez llegó tarde a un cruce, golpeó duro a Roberto Silva y el árbitro Claudio Puga sacó la tarjeta amarilla por primera vez a los 25 minutos del complemento.

Los cambios, en uno y otro, terminaron de restarle atractivos al juego. Más allá de que con los ingresos de Moreno y Fabianesi, Ezequiel Maggiolo, Leandro Benítez y Pablo Piatti, el Pincha le quitó la pelota a Everton y sobre los 40 minutos, vía Piatti, casi quiebra la paridad. Antes, Andújar había sumado otro acierto en pelotazo de Riveros. La igualdad cero a cero quedó firme y por eso Everton y Estudiantes definieron la Copa Viña del Mar con remates desde el punto del penal

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