MAS ALLA DE LAS VIRTUDES DE BOCA, ESTUDIANTES HIZO MERITOS PARA JUGAR UN PARTIDO DECISIVO
Los resultados que obtuvieron el domingo el Xeneize y el Pincha dejaron abierta una mínima chance para que terminen empatados el certamen. Si eso sucediera, tendrían que enfrentarse para determinar al campeón. Sería la primera vez.
POR OSVALDO ALVAREZ
Las marcas dejadas por el paso de la violencia pusieron al fútbol en una senda llena de espinas, árida, con un viento que cortaba la piel, y que dibujaba una escenografía desértica. Había necesidad de hablar de la pelota, de goles, de sueños y, a pesar de que no se puede dejar en el olvido el flagelo de los violentos, Boca y Estudiantes de La Plata se encargaron de darle vida a la pasión y a la intriga.
Los tres puntos, con otros tantos en juego, asoman como demasiado para el Pincha, que la viene remando desde atrás. Asoman como tranquilizadores para Boca, a pesar del cachetazo en Córdoba. Pero una final maquillaría a este Apertura, que en su cofre de recuerdos mostrará en un futuro las amenazas al plantel de Gimnasia, la película de terror protagonizada y dirigida por los barras, canchas sin hinchas visitantes, piquetes para evitar que se jugara un clásico (Racing-San Lorenzo) y siguen las firmas...
Hoy Boca y Estudiantes son distintos a aquellos que se vieron las caras en La Bombonera, allá por la 5» fecha, y que fue victoria 2-0 para los de la Ribera, en ese momento con Ribolzi en el banco, mientras Basile emprendía la retirada. Hoy el equipo de Diego Simeone es más equipo, su poderío ha ganado acciones en la bolsa de los puntos y goles. Y Boca, con algunas irregularidades ya con el mando de La Volpe, también ha experimentado una metamorfosis, con claros y oscuros.
Algunos hablarán de justicia, aunque en el fútbol poco se hace presente, tanto como en los hechos cotidianos del país. Pero lo cierto es que, más allá del nombre que se le quiera colocar al argumento, una final entre los dos mejores del torneo significaría un símbolo al mano a mano, para determinar quién es el rey de reyes. Sería la frutilla del postre para este Estudiantes señalado como el que mejor juego ha desplegado, como el que mayores variantes ha tirado en la cancha, contra un Boca -ni le hablen de esto, porque lo va a querer ganar el domingo- que tiene el álbum cubierto de estrellas.
UN DOMINGO DE FURIA
Tras el domingo de furia, en el que uno y otro pusieron la pierna en una cancha pero la cabeza parecía estar más en cómo le iba al rival, el análisis quiere ser más profundo, más allá de la distancia. Las preguntas aparecen y piden respuestas, pero habrá que esperar hasta el domingo, cuando en la Ribera y en La Plata se escriba la historia, ésa que Estudiantes pretenderá no sea la última del Apertura.
Ricardo La Volpe no sólo se trajo una derrota de Córdoba, también una mochila cargada de preocupación, a partir de todo lo que su equipo no hizo y su carpeta estará, seguramente, cubierta de apuntes, con círculos rojos marcando los errores que irrumpieron frente a Belgrano. Boca nunca fue Boca en La Docta, porque caminó aquejado de amnesia y sin la cuota explosiva que ameritaba la situación. Es que estaba en la puerta de su primer tricampeonato, nada menos. Hay margen todavía para Boca, pero también es menor. Sabe que no puede equivocarse el domingo ante Lanús, porque Estudiantes está ahí, cerca, como para tirar el tarascón y obligar a una finalísima. Claro que el equipo de Simeone también tendrá que hacer bien los deberes, frente a un tan increíble como fantástico Arsenal.
La lógica dirá que Boca no dejará hueco alguno para que el León meta sus garras, que los tres puntos significan una cuesta demasiado dura para el conjunto de La Plata, pero el fútbol no sabe de ciencias exactas. Todo puede pasar, nadie está muerto antes de tiempo y nadie podrá festejar previo a jugar. Y para muestra sobra un botón, dicen. Por caso, Boca parecía que iba instalar el carnaval en Córdoba y terminó en un mar de lamentos, aunque pudo ser peor -Choy González, mediante-. Por caso, Estudiantes, que en el descuento vio como se derrumbaba la victoria en La Paternal.
Este Apertura tan falto de seriedad -tal el sello del Káiser- presenta un final abierto, con un gigante que se durmió y que tiene mucho para perder y con un grupo comandado por el Cholo Simeone, que ya ha hecho su propia historia (con los 10 triunfos al hilo igualó al épico equipo de Osvaldo Juan Zubeldía) y que tiene poco para perder, pero mucho de gloria esperándolo.
Lanús y Arsenal aparecerán en escena como los jueces que también aportarán en el veredicto. Boca llegará a la 19» fecha con el cargador lleno de balas. A Estudiantes sólo le queda una en la recámara y deberá ser sabio para usarla. Y en el medio, el fútbol mereciendo una final.

Noticias en la web sobre el Club Estudiantes de la Plata. Al pie de cada artículo se encuentra el ENLACE al artículo original. Muchas gracias.
¡Aguante el Pincha!


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