Si, Sabella dejó con la boca abierta a quienes desconfiaron cuando fue designado al frente del equipo Pincha, pero también a todos aquellos que le brindaron el apoyo, porque una cosa era apostar por el ídolo en la cancha que regresaba al club para mostrarse como DT y otra esperar los resultados que en definitiva consiguió en tiempo récord.
La sorpresiva renuncia de Leonardo Astrada a la conducción del elenco albirrojo lo hizo agarrar a la escuadra albirroja de un día para el otro, con un montón de compromisos pues depositaban en sus manos poco menos que un "Fórmula 1". Mantener el protagonismo era la obligación básica, lo que no era poco. Y en cuatro meses, ni más ni menos, Pachorra se consagró campeón de la Copa Libertadores de América. Un récord, así de simple, porque nunca un entrenador debutó como tal y en tan corto tiempo logró semejante logro.
Alcanzó la gloria Sabella en esa Copa, aunque no se conformó. Apostó a continuar en el plano más alto del fútbol nacional y con formaciones que fue adecuando según las circunstancias, porque las lesiones y el Mundial de Clubes que le esperaba a Estudiantes en el mes de diciembre pasado, mantuvo un alto nivel de rendimiento en el Apertura pasado. Al punto que el país futbolístico coincidió en ubicarlo como el mejor equipo del año 2009.
Nadie pasó por arriba al Pincha de Sabella, sino todo lo contrario. Ni siquiera el poderoso Barcelona de España, que en la final del Mundial de Abu Dhabi le empató con susto y necesitó tiempo suplementario para consagrarse como el mejor equipo del planeta.
La derrota dejó igual bien parado a Estudiantes y a su técnico, quien planificó muy bien esa finalísima contra los catalanes. Con un reconocimiento unánime, porque Sabella compitió en un plano de igualdad con Marcelo Bielsa en la tradicional encuesta del diario uruguayo El País, que consagró al técnico argentino del seleccionado chileno como el mejor y a Juan Sebastián Verón como el jugador más relevante de América, y pocas horas atrás fue ubicado cuarto en el ranking mundial de entrenadores por la Federación Internacional de Historia y Estadística de Fútbol, detrás de Josep Guardiola (Barcelona), Alex Ferguson (Manchester United) y José Morinho (Inter de Italia).
Los resultados (ganó 25 partidos, empató once y perdió nueve), las estadísticas y también el juego desplegado por el Pincha instalaron al técnico de Estudiantes entre los mejores. Un hombre que como jugador dejó su sello en River, Sheffield United, Leeds United, Estudiantes, Gremio y Ferro, equipos para los que jugó, y que como entrenador, hasta que aceptó su vinculación a Estudiantes, se movió como ayudante técnico de Passarella en River, el Monterrey de México, Corinthians y la Selección nacional, por citar algunas gestiones.
Le ganó con clase a la desconfianza y ya instalado entre los mejores, Alejandro Sabella va por más, porque entre las múltiples virtudes que se le reconocen figura justamente la de no conformarse nunca.


